{"id":17766,"date":"2024-04-18T12:58:55","date_gmt":"2024-04-18T12:58:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.vanbreak.com\/un-viaje-por-carretera-de-7-dias-a-espana-marie-y-erika-partieron-en-una-furgoneta\/"},"modified":"2026-03-24T12:17:20","modified_gmt":"2026-03-24T12:17:20","slug":"un-viaje-por-carretera-de-7-dias-a-espana-marie-y-erika-partieron-en-una-furgoneta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.vanbreak.com\/es\/un-viaje-por-carretera-de-7-dias-a-espana-marie-y-erika-partieron-en-una-furgoneta\/","title":{"rendered":"\u00bfUn viaje por carretera de 7 d\u00edas a Espa\u00f1a? Marie y Erika partieron en una furgoneta&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>d[vc_row section_type=\u00bbfullwidth\u00bb padding_bottom_multiplier=\u00bb\u00bb][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243; css=\u00bb.vc_custom_1507932213532{margin-right: 10% !important;margin-left: 10% !important;}\u00bb][\/vc_column][vc_column width=\u00bb2\/3&#8243;]<div class=\"grve-empty-space grve-height-1x\" style=\"\"><\/div>[vc_column_text]<\/p>\n<h1>Viaje por carretera a Andaluc\u00eda: 7 d\u00edas con Marie y Erika<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Dos coches parisinos, una furgoneta transformada, tres posibilidades:<\/h2>\n<p>Erika y yo somos parisinos de nacimiento y adopci\u00f3n. Erika tiene un amigo, Aur\u00e9lien, que alquila <a href=\"https:\/\/www.vanbreak.com\/blog\/\">furgonetas VW California transformadas<\/a> en Andaluc\u00eda. Naci\u00f3 la idea de recorrer juntos la regi\u00f3n. Es mayo, la \u00e9poca ideal para explorar el campo, disfrutar de la primavera y conocer a los andaluces. Nos gusta vagar. Cada uno de nosotros ha viajado por varios continentes. Ya hemos viajado juntos por Francia, Breta\u00f1a y C\u00f3rcega. Esta vez nuestro viaje nos lleva un poco m\u00e1s lejos, al extremo sur de Europa, a pocos kil\u00f3metros de \u00c1frica, a Tarifa y Gibraltar.<\/p>\n<h3><\/h3>\n<h2>Salida de M\u00e1laga en nuestra combi VW<\/h2>\n<p>Aterrizamos en la exuberante M\u00e1laga. La furgoneta amarilla nos espera en el aeropuerto. As\u00ed es como funciona. Es un concentrado de dise\u00f1o: litera abatible y techo solar, cajones bajo la cama, mesas y sillas integradas en las puertas, cocina, nevera y cuberter\u00eda en el maletero. Cada objeto tiene su propio lugar invisible. S\u00f3lo puede quedar la litera trasera, para dormir la siesta o la noche.<\/p>\n<p>Un poco aturdidos por el madrug\u00f3n, partimos hacia el norte para evitar la costa de hormig\u00f3n hasta Algeciras. Llegamos a Tarifa y su costa por tierra. Por ahora, nos dirigimos a la Sierra de las Nieves, Ronda y sus pueblos blancos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>D\u00eda 1 en Andaluc\u00eda: hacia Ronda, la Sierra y los pueblos blancos<\/h2>\n<p>Pasando las afueras de M\u00e1laga y C\u00e1rtama, atravesamos paisajes ondulados y floridos salpicados de olivares y pinares. Primera parada: la peque\u00f1a ciudad de Co\u00ecn. Es 1 de mayo, un d\u00eda de celebraci\u00f3n. Encontramos una cafeter\u00eda a la entrada del pueblo. El sistema de sonido est\u00e1 haciendo sonar a los Gypsy Kings (\u00bfde verdad estamos en 2017?). Las mesas est\u00e1n llenas. Todas las generaciones se codean. Un pu\u00f1ado de ni\u00f1as con trajes de flamenca juegan entre las mesas.<\/p>\n<p>Tras la parada de descanso, salimos de nuevo en direcci\u00f3n a Ronda. Los paisajes de flores y pinares van dejando paso a las monta\u00f1as -la Sierra de las Nieves, de hasta 1.900 m- y a los pastos de caballos, cabras y ovejas. La carretera se estrecha y se retuerce. El aire es fresco, lleno de olor a clorofila y tojo. Nos detenemos a descansar al pie de un \u00e1rbol. Un breve paseo por un sendero con vistas a los valles circundantes.<\/p>\n<p>Volvemos al volante hacia las 16.00 h. Tras muchas vueltas y revueltas por la Sierra de las Nieves, hasta los 1.900 m, llegamos por fin a la m\u00edtica Ronda. La ciudad, dividida en dos ciudades hist\u00f3ricas y una nueva, fue una plaza fuerte \u00e1rabe en el siglo VIII y luego cristiana. Es la cuna de dos dinast\u00edas de torreros. Los poetas Rainer Maria Rilke, Ernest Hemingway y Orson Welles han celebrado su belleza, al borde de un precipicio, a horcajadas sobre un desfiladero. La perspectiva parec\u00eda m\u00e1s que tentadora.<\/p>\n<p>Cuando llegamos, es por la tarde. Emprendimos un recorrido por la ciudad, pero no pudimos encontrar su coraz\u00f3n hist\u00f3rico en el laberinto de calles estrechas. Empieza a anochecer. El cielo est\u00e1 tan despejado como siempre. Ensalada y tapas. Nos estamos tomando nuestro tiempo, demasiado tiempo&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Primera aventura, primer error, primeros sustos<\/h2>\n<p>Sab\u00edamos por experiencia que no deb\u00eda sorprendernos la noche hasta que hubi\u00e9ramos encontrado un lugar donde dormir. La acampada salvaje requiere tiempo y luz. Sobre todo en las monta\u00f1as, donde no hay muchos sitios para aparcar. Una carretera principal puede serpentear por las monta\u00f1as durante 20 km sin ninguna salida. Despu\u00e9s de unas tapas en Ronda, volvemos a la furgoneta transformada. Cuando salimos de la ciudad, ya hab\u00eda oscurecido.<\/p>\n<p>Tomamos la carretera de vuelta a la Sierra, de donde acab\u00e1bamos de venir, para encontrar un inicio de sendero que hab\u00edamos visto antes. Era imposible ver nada en la oscuridad. La carretera de monta\u00f1a es estrecha y empinada, sin salida. Tras unos angustiosos veinte minutos de carretera, en la oscuridad de la noche y sin perspectiva de parar, nos detenemos en la Puerta del Viento, el mirador m\u00e1s alto de las monta\u00f1as y de las diversas especies de aves.<\/p>\n<p>Como su nombre indica, el lugar parece estar en la intersecci\u00f3n de varias corrientes ascendentes meteorol\u00f3gicas. Estamos pagando el precio de la noche. La furgoneta, con nosotros dentro, fue barrida y zarandeada por los vientos durante toda la noche. Nos sentimos como si estuvi\u00e9ramos a bordo de un barco que est\u00e1 a punto de hundirse en cualquier momento. El precipicio la rodea por ambos lados&#8230; Recibimos la ma\u00f1ana con alivio. Estamos un poco arriba, pero no hay precipicios, s\u00f3lo picos rocosos abajo, matorrales y tierra roja hasta donde alcanza la vista. Las ovejas nos despiertan. El pastor hace chasquear su l\u00e1tigo, gritando. \u00a1Andaluci\u00e0!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Ronda, un pedestal rom\u00e1ntico<\/h2>\n<p>Por fin llegamos a la ciudad hist\u00f3rica de Ronda, unida a la ciudad nueva por tres bonitos puentes. Encaramada en un acantilado, la ciudad hace honor a su reputaci\u00f3n. Lo que parece una arena romana domina el desfiladero. Nos quedamos boquiabiertos ante un concierto de arpa y guitarra. El lugar es una aut\u00e9ntica guarida para los enamorados, pero tambi\u00e9n para los turistas. No podr\u00eda ser m\u00e1s rom\u00e1ntico.<\/p>\n<p>Cada diez metros encontrar\u00e1s una maravilla hist\u00f3rica, arqueol\u00f3gica o geol\u00f3gica, o una peque\u00f1a y frondosa plaza con una fuente y un l\u00e1nguido concierto. Tambi\u00e9n hay varios senderos naturales que conducen desde la ciudad a la Garganta y a lugares de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Hay muchos caf\u00e9s y restaurantes enclavados en la vegetaci\u00f3n, con unas vistas impresionantes. Tras una noche agotadora, es un m\u00e1ximo, bajo un sol abrasador. Impresionados y un poco agotados, nos pusimos de nuevo en camino para regresar a la naturaleza salvaje y a los pueblos blancos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>\u00bfHay lagos en Andaluc\u00eda?<\/h2>\n<p>Tras el episodio de Ronda, dudamos entre dos caminos.<\/p>\n<p>La primera, al oeste, une Ronda con Arcos de la Frontera. Atraviesa algunos de los pueblos blancos m\u00e1s conocidos, como Grazalema, el pueblo de monta\u00f1a m\u00e1s lluvioso de Europa, famoso por su tipismo y su artesan\u00eda de lana y cuero. Luego est\u00e1 la segunda ruta, hacia el suroeste, que tambi\u00e9n pasa por pueblos blancos (Montejaque, Benaoj\u00e1n, Jimera de Libar), cuevas, el r\u00edo Guadiaro, la reserva natural de Cortes de la Frontera y algunos lagos. Es la que elegimos. Permanecer en la naturaleza, pero avanzar gradualmente hacia los lagos y el mar.<\/p>\n<p>De hecho, todos los lagos que divisamos en el mapa o tras hablar con los lugare\u00f1os (en Montejaque, un pueblo muy bonito con mojitos memorables en la plaza del pueblo) estaban secos -ya que dependen de presas y no se llenan hasta principios de verano- o eran diminutos. Esta b\u00fasqueda de un lago se convirti\u00f3 en una broma durante todo el viaje, cada vez que ve\u00edamos uno que se hab\u00eda secado o era completamente inaccesible. En resumen, la forma m\u00e1s f\u00e1cil de encontrar agua en el interior de Andaluc\u00eda parece ser buscar un r\u00edo en el que ba\u00f1arse. Hay muchos. Aparte de los r\u00edos de las marismas, a medida que te acercas a la costa, el agua es cristalina, los puentecitos muy bonitos y los guijarros muy c\u00f3modos para las plantas de los pies. Pasamos los mejores momentos de nuestra estancia en estos lugares olvidados por los dioses de los templos, donde pod\u00edamos lavarnos (sin jab\u00f3n) desnudos o nadar entre el verdor y los animales pastando.<\/p>\n<p>En particular, la reserva natural de Cortes de la Frontera nos impresion\u00f3 por sus paisajes de alcornoques \u00abdeshojados\u00bb, sin corteza en la primera mitad del tronco debido a la explotaci\u00f3n local del corcho. Por sus numerosos paseos por la naturaleza, pero tambi\u00e9n por sus animales: toros, caballos, jabal\u00edes, ovejas, etc. &#8211; que reinan en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Caminos forestales: \u00bfaprobar o suspender?<\/h2>\n<p>Tras las peque\u00f1as carreteras de monta\u00f1a y la reserva de Cortes de la Frontera, todav\u00eda en busca de agua, alguien nos hab\u00eda se\u00f1alado un bonito paraje fluvial donde pod\u00edamos ba\u00f1arnos. Tuvimos que ir hasta El Colmenar. Problema: s\u00f3lo una carretera forestal conduc\u00eda a \u00e9l. La carretera estaba maltrecha por la maquinaria de la recogida del corcho, pero era transitable a primera vista. Lo hemos intentado. El resultado fue bastante ca\u00f3tico y lleno de baches, pero el paisaje era sublime, y al final encontramos el r\u00edo&#8230; Este tipo de carretera no es recomendable, a menos que vayas despacio y con mucho cuidado. Pero tambi\u00e9n pueden deparar sorpresas muy agradables, como este peque\u00f1o r\u00edo cristalino bajo un puentecito de piedra rodeado de robles y caballos&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>\u00bfEs un lago, un r\u00edo&#8230;? \u00a1El mar!<\/h2>\n<p>Tras nuestra inmersi\u00f3n en la naturaleza y la vida salvaje, decidimos dirigirnos a la costa oeste, hacia Vejer de la Frontera.<\/p>\n<p>De camino, pasamos la noche en el pueblo de Gauc\u00ecn, cerca de la estaci\u00f3n. Una buena etapa de repostaje. Entonces el paisaje empez\u00f3 a cambiar radicalmente. Como si pas\u00e1ramos de los Alpes \u00abtropicales\u00bb a la Camarga. Las monta\u00f1as han dado paso a las llanuras, los alcornoques a los eucaliptos y juncos, los r\u00edos a las marismas, las \u00e1guilas y estorninos a las cig\u00fce\u00f1as y sus nidos encaramados en lo alto de los postes. S\u00f3lo quedaban los toros. Aunque las colinas y monta\u00f1as hab\u00edan desaparecido del paisaje, segu\u00eda habiendo un n\u00famero sorprendente de elementos que induc\u00edan al v\u00e9rtigo: decenas de aerogeneradores a lo largo del Estrecho de Gibraltar hasta Vejer.<\/p>\n<p>Este tramo de carretera entre Gibraltar y Vejer est\u00e1 resultando m\u00e1s agradable de lo esperado. En Gibraltar, no te pierdas la vista del Estrecho, la costa de enfrente, la delgada lengua de mar y los barcos que navegan por ella. M\u00edtico&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Tarifa: olas, viento y un plan fresco y sin presiones<\/h2>\n<p>Para nuestra sorpresa, fue muy f\u00e1cil llegar a Tarifa, que est\u00e1 a escala humana, y aparcar muy cerca de la playa (estamos en mayo, no estoy segura de que sea igual en agosto). La playa de Las Lances, la m\u00e1s grande, se extiende hasta donde alcanza la vista. Las olas rompen desde una buena altura. Los surfistas y los kitesurfistas se sienten aqu\u00ed como en casa. Esto tiene la ventaja de crear un ambiente relajado, amistoso y alegre. Pasamos all\u00ed unas horas agradables antes de volver a la carretera para encontrar un lugar tranquilo (es decir, salvaje) donde dormir.<\/p>\n<p>Direcci\u00f3n Zahara de los Atunes. Su nombre nos inspira. Y el pueblo costero est\u00e1 a medio camino entre Tarifa y Vejer, lejos de la carretera principal y del tr\u00e1fico. Nos tiende los brazos&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Zahara de los Atunes: \u00a1corta el motor!<\/h2>\n<p>Desde el momento en que llegamos, nos encant\u00f3 el pueblo de Zahara. El aparcamiento estaba en la arena, pr\u00e1cticamente en la playa, frente al mar. Todas las instalaciones de acampada (aunque prohibidas) estaban disponibles. La playa era completamente salvaje y estaba escasamente poblada. Un pont\u00f3n de madera conduc\u00eda hasta \u00e9l. Enfrente, una escultura, dos enormes piedras en equilibrio una sobre otra, parec\u00eda dar la bienvenida a los visitantes. Es completamente visible con marea baja y est\u00e1 parcialmente cubierto con marea alta. El pueblo, blanco con algunas ruinas medievales y una impresionante iglesia del siglo XV, nos conquist\u00f3 por su tranquilidad, sus tiendas y sus restaurantes, algunos de ellos gourmet de primera categor\u00eda (\u00abEl Salvaje\u00bb, muy ingenioso y sabroso, \u00a1pero cuidado con las raciones peque\u00f1as!).<\/p>\n<p>En resumen, apagamos el motor durante dos d\u00edas. Picnics en la playa, paseos por la peque\u00f1a ciudad costera con sus tiendas de buen gusto (cada uno compramos gafas espa\u00f1olas con marcos de madera grabados a mano), una visita a un erial medieval enterrado en la vegetaci\u00f3n casi frente al mar, una visita a la iglesia, paseos por la r\u00eda en pontones de madera con vistas a las marismas y a los molinos de viento, visita obligada cuando se pone el sol&#8230;<\/p>\n<p>Disfrutamos mucho de este lugar, de su gente y de las maravillas que ofrece. \u00a1Hasta pronto Zahara!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Volver a la nostalgia<\/h2>\n<p>Volamos de M\u00e1laga a Par\u00eds a primera hora de la tarde del domingo. Salimos el s\u00e1bado por la ma\u00f1ana de Zahara de los Atunes para evitar los atascos y el sol abrasador. La carretera que bordea la costa es bonita y r\u00e1pida. En dos horas, estamos a unas decenas de kil\u00f3metros de M\u00e1laga. La costa entre M\u00e1laga y Gibraltar no es fabulosa; est\u00e1 muy hormigonada y urbanizada, pero nos detenemos en un centro tur\u00edstico, Fuengirola. Pasamos all\u00ed la tarde, d\u00e1ndonos un \u00faltimo chapuz\u00f3n antes de volver a casa, y disfrutando por primera vez de las multitudes antes de regresar definitivamente a la ciudad. La nostalgia ya se ha apoderado de nosotros.<\/p>\n<p>Pero no somos las mismas personas que \u00e9ramos cuando nos fuimos. Nuestra piel est\u00e1 m\u00e1s bronceada, nuestro andar es m\u00e1s flexible, nos hemos convertido en n\u00f3madas por un tiempo. \u00bfQu\u00e9 quedar\u00e1? Sensaciones de libertad, de carreteras que se abren, de curvas que suben, de \u00e1guilas que se elevan, de agua que fluye, de arena que cruje. Sobre todo, una paleta de olores, tan distintiva y cambiante a medida que avanzaba el viaje, que nos vinculaba a la naturaleza salvaje, cosa que necesit\u00e1bamos urgentemente.<\/p>\n<p>Nos disteis una bienvenida real a nuestra llegada a M\u00e1laga, Olivier y Aur\u00e9lien. Gracias por su preciosa furgoneta amarilla y por hacer posible esta aventura. \u00a1Volveremos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Marie y Erika<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row section_type=\u00bbfullwidth\u00bb bg_type=\u00bbcolor\u00bb padding_top_multiplier=\u00bb\u00bb columns_gap=\u00bbnone\u00bb bg_color=\u00bb#ffffff\u00bb][vc_column]\t\t\t<div class=\"grve-element grve-social grve-align-center\" style=\"\">\r\n\t\t\t\t<ul>\r\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<li><a href=\"mailto:?subject=\u00bfUn%20viaje%20por%20carretera%20de%207%20d\u00edas%20a%20Espa\u00f1a?%20Marie%20y%20Erika%20partieron%20en%20una%20furgoneta&#8230;&#038;body=\u00bfUn%20viaje%20por%20carretera%20de%207%20d\u00edas%20a%20Espa\u00f1a?%20Marie%20y%20Erika%20partieron%20en%20una%20furgoneta&#8230;:%20https:\/\/www.vanbreak.com\/es\/un-viaje-por-carretera-de-7-dias-a-espana-marie-y-erika-partieron-en-una-furgoneta\/\" title=\"\u00bfUn viaje por carretera de 7 d\u00edas a Espa\u00f1a? 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